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Todos hemos escuchado esta frase, ¿cierto? Un clásico en donde nos echamos la culpa por una ruptura, pero sólo de la boca hacia afuera. En el caso de nuestros niños, lamentablemente, casi siempre esta frase sí aplica: somos nosotros, no ellos. De nosotros depende conseguir una crianza efectiva.

Tus hijos son un reflejo tuyo. Si quieres que tus pequeños se comporten de cierta forma y se conviertan en personas de las que puedas sentirse orgulloso u orgullosa, es necesario que entiendas esto.

Es necesario dejar de lado tus propias frustraciones, quizás es probable que aún no estabas listo, pero pongamos en la mesa lo importante: Tú los trajiste al mundo, son responsabilidad tuya y su crianza depende 100% de ti.

Los niños son inocencia, alegría, aprendizaje. También son desafíos constantes y frustraciones impredecibles, lo sé porque también soy mamá. Si quieres que tus hijos crezcan siendo personas íntegras y completas, tienes que empoderarte y comenzar a moldear su entorno de esa forma, para que así consigas una crianza efectiva.

Nosotros, como adultos, somos responsables del ritmo de vida de nuestros hijos, de su agenda y de sus actividades. No es fácil conjugar el trabajo, el colegio, la familia y las actividades extraescolares. Pero es necesario hacerlo.

Los niños necesitan tiempo para descubrir el mundo, para descansar y para investigar. No lo podrán hacer si no les permites ese espacio. Si están siempre ocupados, ni siquiera tendrán tiempo de resolver el aburrimiento, porque éste no existirá. Si quieres que tus hijos imaginen y se desarrollen libremente, te aconsejo algunos tips:

  • Revisa las actividades que tienen agendadas: ¿todas están aportando algo importante, o podemos prescindir de alguna? Dales tiempo para revolotear. Ya sé que no quieres que se aburran, pero no les estás dando tiempo para buscar formas de entretenerse solos.
  • Ten los juguetes necesarios, que no sobren. Privilegia aquellos que les permitan trabajar la imaginación: los legos, las muñecas, los autos o la plasticina son grandes aliados.
  • ¿Recuerdas haber construido una carpa cuando eras pequeña (o)? Seguro a tus hijos también les encantaría: pon sábanas, cojines o frazadas a su disposición.
  • Déjalos dormir, enséñales desde pequeños la importancia del descanso efectivo.: ellos no tienen por qué seguir tu ritmo, necesitan su sueño reparador para desarrollarse.
  • Privilegia el tiempo en familia. No digo que no vayan a los cumpleaños o reuniones de amigos, pero no es necesario hacerlo siempre. Pasar tiempo de calidad en familia es lo más importante. Llénalos de experiencias para recordar: juega con ellos, arregla el jardín, cocina galletas o arma un puzle. Ellos lo recordarán.

Trata de reproducir parte de tu niñez en tus hijos. Más de alguna vez seguro recuerdas cuando solías jugar con muñecas o cuando compartías con tu hermano en el jardín, o cuando salías a andar en bicicleta. Eran buenos tiempos, ¿verdad? Sé que parece que con el ritmo de vida de hoy en día se hace cuesta arriba, pero ¡inténtalo!

Trabaja en darle la oportunidad a tus hijos de tener tiempo para pensar, para jugar, para imaginar. Enséñales a disfrutar de las cosas simples de la vida y seguro ellos se verán marcados por estas experiencias. ¡Lograr una crianza efectiva está en tus manos!

Con Cariño
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